Pieza icónica del vestuario romántico, la blusa bordada de algodón blanco trasciende las estaciones. Ya sea con cuello victoriano, con volantes o calada, se adapta a todos los estilos: rock, bohemio o clásico.
Look 1: El contraste Rock-Chic
Rompe el lado "recatado" del encaje blanco combinándolo con piezas con carácter.
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La combinación: Tu blusa bordada metida por dentro de unos vaqueros negros desgastados o una falda de cuero.
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El toque: Botas moteras y un bolso de cuero negro con tachuelas o trenzado.
Look 2: El total look bohemio-romántico
Realza la delicadeza de los bordados ingleses con un espíritu poético y estival.
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La combinación: La blusa llevada con unos pantalones cortos vaqueros claros o una falda larga fluida de gasa de algodón.
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El toque: Bailarinas con tiras o sandalias color camel, y un bolso tipo saco trenzado.
Look 3: El neoclasicismo para la oficina
Sustituye la eterna camisa blanca rígida por la suavidad del encaje.
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La combinación: Un pantalón de sastre de talle alto (color azul marino o caqui) y la blusa abotonada hasta arriba.
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El toque: Un bonito par de mocasines de charol.